La mayoría de nosotros aprendimos a leer como lectores: nos sumergimos en las historias, sentimos empatía por los personajes, disfrutamos de la trama y del lenguaje, y cerramos el libro con la satisfacción de haber vivido otra vida. Pero cuando decides ser escritor, debes aprender a leer de otra manera: con lupa, con oído, con preguntas, con intención.
Leer como escritor implica ver cómo funciona la maquinaria del texto, no solo dejarte llevar por el efecto que produce. Es como pasar de disfrutar una canción a analizar cómo está compuesta: los acordes, los silencios, la letra, el ritmo. Y es, sin duda, una de las mejores escuelas para escribir mejor.
Además, es fuente de inspiración para nuevas historias, deja que tu mente vuele y expanda el panorama.
Como señala el autor y lector apasionado Tomás Elías González Benítez:
“Leer como escritor es espiar al mago desde detrás del telón. No para imitar su truco, sino para entender cómo construye el asombro.”
LEE EL ARTÍCULO.

Comentarios
Publicar un comentario